Migración a Gran Bretaña[editar]
Los anglos se habían asentado desde tiempos muy antiguos (no datados) en la zona septentrional de la actual
Alemania, concretamente en la región alrededor de
Angeln.

Distribución de los anglos
(rosa), sajones
(rojo), jutos
(naranja) y britones nativos
(amarillo) en la isla de Gran Bretaña en el año 600.
En los siglos
V y
VI d.C., emigraron conjuntamente con los
sajonesy los
jutos a las
islas británicas aprovechando la retirada del
Imperio romano de esos territorios. Sin embargo, la población autóctona (los
britones) ofreció una dura resistencia. Se conservan muy pocas crónicas escritas de esta oscura época, que dio lugar a la leyenda del
rey Arturo. Finalmente, los invasores quedaron organizados en siete reinos, conocidos como la
heptarquía anglo-sajona.
Conversión al cristianismo[editar]
La conversión al
cristianismo de los anglos se produjo gracias a la labor llevada a cabo por la
misión gregoriana, enviada por
Gregario I y dirigida por
Agustín de Canterbury. Durante la invasión y colonización de la isla, éstos eran reacios a cualquier idea cristiana. Sin embargo, su actitud cambió cuando recibieron predicadores enviados por Roma. El dificultoso proceso de conversión llegó a un punto de inflexión en el año 660, cuando fue admitida la práctica del cristianismo en todos los reinos anglos.
El monje griego Teodoro tuvo un papel decisivo en la organización de la primitiva Iglesia británica, al respetar la división original de los reinos. Todas las sedes dependían a su vez del primado de Canterbury, a pesar de encontrarse éste en territorio
sajón, y no anglo. Los altos cargos eclesiásticos pronto empezaron a ocupar posiciones de influencia en todo el país, además de una parte importante de la propiedad de la tierra, comenzando a configurarse una primitiva sociedad feudal.
Fue en esta época cuando los anglos abandonaron la
escritura rúnica para adoptar el
alfabeto latino, aunque a diferencia de los sajones, los anglos dejaron pocas obras escritas, aparte de algunos monumentos con inscripciones.
Fusión de sajones y anglos[editar]
La hegemonía de Northumbria sobre la región dominada por los anglos terminó en
685, siendo rey
Esfredo. Agotado por las constantes luchas contra
Escocia, el reino fue vencido por los
daneses. La posición dominante pasó al reino de
Mercia, gobernado por el también rey anglo
Offa. Al terminar el
siglo VII, solo estos dos reinos quedaban como fuerzas representativas de los anglos, ya que los reyes inferiores habían ido perdiendo poder hasta verse reducidos a simples
nobles.
En esta conyuntura, el rey
sajón de
Wessex,
Egberto, sometió a ambos. En primer lugar entró en
Mercia, rindiéndose con ella la Anglia Oriental. Más tarde ocupó Northumbria. A partir del punto en que es reconocido señor de este territorio, en
827, podemos decir que la historia de los
anglos queda fundida con la de los
sajones.
Organización social[editar]
Entre los anglos, la posesión y distribución de la tierra era la base de todo
derecho. Ésta se repartió en lotes de extensión variable, desde